Print Friendly Version of this pagePrint Get a PDF version of this webpagePDF

lunes, 13 de octubre de 2014

El que mucho aprieta, al final, ahoga

15 años dedicada al uso y aplicación de Internet en la industria farmacéutica me dan cierta perspectiva. En 1999, cuando empecé con todo esto, las leyes y las patronales no regulaban la Red, era demasiado nueva y todo era alegal y anormativo. En esos tiempos, los pocos que circulábamos por el online nos fiábamos del sentido común y, la verdad, ni se hicieron tonterías, ni se inventó la sopa de ajo cuatro veces, ni nada por el estilo. Conforme fuimos siendo más, instituciones de todo tipo quisieron opinar y comerse parte del pastel, así, LOPD's y otras leyes incluyeron espacios online y las patronales pusieron un artículo en sus códigos de actuación. Todos pusimos juntos las primeras puertas al campo, en forma de pregunta que obligaba a escoger entre sí o no:

La información aquí contenida va dirigida a profesionales de la salud ¿Es usted un profesional de la salud? Sí o No. 
Con el sí pasas con el No te quedas.

A decir verdad esa etapa de pregunta, acción del visitante y respuesta duró bastante y dió estabilidad al modus operandi del sector. Con la pregunta se cumplía la premisa principal: lo que no se puede hacer offline no se hace online. Y así la Red iba creciendo y se iban subiendo los buenos, los malos, los no tan buenos y los no tan malos. Llegó un momento, como en muchas otras cosas, que cada Comunidad Autónoma quiso ser protagonista y decidió como ponía las puertas al campo de Internet, que si grandes, pequeñas, altas, bajas... y a mí me tocó cumplir con lo que decía Catalunya (ni mejor, ni peor, lo que me tocaba por trabajar en un laboratorio farmacéutico con sede en Badalona). Entonces, nos instaron a poner en todos los contenidos de salud dirigidos a profesionales una espléndida advertencia:

"La información que figura en la página web está dirigida exclusivamente al profesional sanitario facultado para prescribir o dispensar medicamentos, por lo que se requiere una formación especializada para su correcta interpretación."

Parecía que la cosa iba bien, la advertencia era evidente y clara y se usaban zonas de acceso restringido cuando la ocasión lo requería (formación, promoción, videoconferencias, etc.). Conforme pasaban los años cada vez más gente y más contenidos circulaban por Internet y cada vez más y más información hacía realidad la temida infoxicación.

A partir del 2008 llegaron los medios sociales, ese espacio en el que personas, marcas y empresas pueden conversar y compartir opiniones y... llegó el miedo!!! El artículo 8 del Código de buenas prácticas (pág 13) de Farmaindustria, que llevaba años allí, siguió estando pero en Enero de 2014 creció y creció con muchas normas complementarias. Normas que repiten una y otra vez lo conocido y lo desconocido que está por venir, ya que, eso sí que lo dice, estamos en un entorno cambiante.

Fragmento de las normas complementarias del
artículo 8 del Código de Buenas Prácticas de la
Industria Farmacéutica(Edición Junio de 2014)
Y como ocurre cuando hay cambios los legalistas interpretan Códigos y Leyes dando un paso más allá, suponen, leen entre lineas y no sé cuantas cosas más, para, frenar casi siempre, cuatro calles antes del semáforo.
Releía artículos como el de @CarmenCasadoS en 2012: "Redes sociales en la Industria Farmacéutica, aspectos legales a tener en cuenta" y sigo pensando que la solución pasa por la diferenciación clara e inequívoca que deben tener los contenidos de salud: información o promoción. Ésa es la barrera, esa es la linea roja, ese es el punto en el que debemos decidir si exigimos usuario y contraseña o si seguimos advirtiendo que la información está dirigida a profesionales de la salud y es INFORMACIÓN de salud confiable. Ahí debemos llegar, ahí debemos estar, esa es la transparencia que exigimos y la que debemos practicar. Escondernos y encerrarnos en espacios restringidos con usuario y contraseña "PARA TODO", tiene más inconvenientes que ventajas:
  • Los espacios de acceso restringido nos hacen perder la transparencia que es la base de la credibilidad. 
  • Si las farmas se ven obligadas a "ocultar" sus contenidos de salud dirigidos a profesionales, debemos recordar que por la Red hay mucha, mucha información de salud de muy dudosa confianza. Quizás entre todos, le demos más protagonismo del necesario. 
  • Nos dan miedo las notas de prensa y los botones de los medios sociales que facilitan compartir información en un vademecum (recordemos que la Agencia Española del medicamento tiene accesibles todas las fichas técnicas y prospectos de los medicamentos comercializados en España). Y yo me pregunto, tanto cambia el copiar y pegar una URL en nuestros perfiles sociales? 
Y entonces tropiezo con la noticia "La industria de EE UU rechaza la guía de buenas prácticas en redes sociales de la FDA" en la que los laboratorios farmacéuticos americanos dicen que la guía "dejará "en la oscuridad" a los consumidores"... y quien sabe si a los profesionales? ¿Haremos lo mismo en España? ¿Se pondrá de acuerdo la industria farmacéutica afincada en España para posicionarse de manera global y conjunta como ha hecho la americana?

De verdad, las leyes son para cumplirlas, las normas para aplicarlas pero irse a los extremos no acostumbra a dar los mejores resultados.  El paso del tiempo dirá donde debimos posicionarnos, y estoy convencida que volverán a oírse, otra vez con fuerza, opiniones que dirán: ahí está, la industria farmacéutica, armada con claves de acceso que nos ocultan lo que hacen con los profesionales de la salud!!!! Mira, mira y ves tú a saber que hacen!

Y sí, si siguen apretando a la industria farmacéutica, al final, conseguirán ahogarla!

sábado, 4 de octubre de 2014

FINISHER!

Parece que he hecho una triatlón, o una prueba de ironwomen o alguna cosa por el estilo pero no, nada de eso, aunque me siento casi, casi igual de orgullosa. Os contaré que después de muchas propuestas, reuniones, argumentos, defensas y solicitudes desde el Comité de Empresa que presido (toma resiliencia!) hace un par de semanas pudimos poner en marcha un taller de scrapbooking en la empresa en la que trabajo. No, no penséis que yo de eso sabía mucho, o mejor dicho más bien nada. Es verdad, que en mi moleskine, la que llevo en mi bolso, la uso para escribir aunque también gusto de pegotear papelillos escritos y recuerdos de diversa índole. Cuando la libretilla toca a su fin, la guardo cuidadosamente y con el tiempo al repasarlas me ayudan a recordar momentos que revivo con emoción. 
Pues bien, lo del scrapbooking sería algo muy parecido pero "en bien", más organizadillo, con técnicas varias y como dice la wikipedia: "el scrapbook o libro de recortes es la técnica de personalizar álbumes de fotografías". Desde que me lo explicaron y empezamos a darle vueltas al taller, he notado que está de moda, que hay muchas aficionadas y que en Internet encuentras rápidamente verdaderas artistas creadoras de maravillas.

Y llegado el día, allí estaba yo que no soy muy hábil en trabajos manuales, ni excesivamente paciente pero estaba dispuesta a asumir el reto de "crear" un álbum de fotografías. Suerte que "la profe" Laura de La mar de Scrap tiene una paciencia infinita y tras ver mi poca habilidad enganchando lentejuelas entendió rápidamente mi nuevo concepto: el fast scrap, o lo que es lo mismo, recorta, pega y combina con cierta velocidad.  Bueno, y tras 8 horas conseguí el objetivo: finalizar mi minialbum de #SITGES!!!! y no podéis imaginaros lo contenta que me puse al ser finisher en mi primera aventura scrapera. 

Así, con la experiencia en el bolsillo, al scrap le he visto algunas ventajas:
  • Para salir airosa en la faena se requiere atención y concentración, vamos que impide el multitasking más allá del mide, marca, corta y pega en orden secuencial sin distracción posible (no sabéis lo fácil que es pegar las hojas del revés, o poner un trozo más de cinta de doble cara que cierre un futuro bolsillo).
  • Mientras piensas como decorar y combinar una página no puedes mirar tu móvil, ni actualizar tus redes sociales, ni revisar el correo electrónico entre otros muchos movimientos digitales habituales. El scrap te obliga a un buen rato de desconexión digital sí o sí que no viene nada mal. 
  • El tiempo pasa volando, hasta vuela tan rápido que no acabas y sin darte cuenta las horas van cayendo una tras otra.
  • Si practicas scrap en compañía la actividad es todo un lujo en cuanto a socialización: animada tertulia mientras trabajas y compartes ideas.
  • Fomenta la creatividad, ya que lo más costoso (no es medir, ni cortar, ni pegar) es tomar la decisión de pegar un papelito de fondo, o poner un marco a una foto, o elevar algún elemento en 3D. Vamos que por cuchufletas y posibilidades casi infinitas no será!!! 
Y tan divertido me ha parecido todo esto que ya estoy deseando iniciar algún nuevo proyecto para seguir practicando (ya tengo un par en mi cabezita dando vueltas). De momento en Pinterest he empezado un tablero con "cuchufletas de scrap" para que, si me decido en breve, no me falten las ideas.

Os recomiendo que lo probéis!

  

jueves, 28 de agosto de 2014

Noooor, no puedes !!!! ó sí?

Pertenezco al grupo de Whastapp Health 2.0 BCN que agrupa a las personas inquietas del mundo de la salud 2.0 de Barcelona y alrededores. Es un grupo (bastante multitudinario) que tan pronto discute cuestiones "de peso" relacionadas con la salud 2.0, intercambia información de interés, monta una cena "de traje" o comparte fotos de actividades variopintas.
Hace alguna que otra semana, Teresa Bau, periodista especializada salud y responsable de los contenidos en mHealth, nos compartió el artículo "Los tweetchats, la nueva herramienta de la industria farmacéutica para aproximarse a sus públicos" de Alba Sabaté. El texto me llamó la atención, ya que se refería a dos cuestiones que me interesan: los tweetchats y la industria farmacéutica. Me lo leí así como el informe de Patricia Alves y Jaclyn Fonteyne de Boehringer Ingelheim: How pharma Tweetchats can drive healthcare innovation.

Conforme leía me acordé de los tweetchats semanales que llevábamos a cabo en #hcsmeuES y de los 2 realizados desde Wikisanidad#Appsalud y #Cambiacongreso y también recordé dos posts de este blog: TweetUP - TweetDOWN, tú eliges! y TweetChat, como participar y no morir en el intento. No voy a comparar los resultados obtenidos en los ejemplos citados en el artículo de Teresa (#ChatAfib#ChatNSCLC) con nuestros ejemplos nacionales ya que #Cambiacongreso con 405 participantes y más de 5 millones de impactos rompió todas las estadísticas de un tweetchat de salud.

¿En una encrucijada?
Con todo ello ando inquieta, y quiero debatir (con todos los que os animéis a comentar este post, en twitter o como mejor os parezca) las posibilidades de un tweetchat convocado desde un laboratorio farmacéutico en nuestro país. Aquí las farmas están sujetas al Código de buenas prácticas de la industria farmacéutica y a la legislación nacional y autonómica entre otras normas aplicables, lo que supone enormes diferencias con otros países como Estados Unidos por ejemplo (varias veces me habréis oído decir que explicar en castellano los ejemplos USA es un recurso que gusta mucho, aunque luego, su aplicación aquí sea mínima).

Así, dándole vueltas queriendo y sin querer, hay 3 puntos en los que quiero fijarme:
  • Nuestra legislación, códigos y otros no permite a la industria farmacéutica "hablar" de medicamentos de prescripción directamente a población general, ni nos permite facilitar dicha información en espacios digitales abiertos, ni nos autoriza a "hablar" de ningún "tratamiento" con pacientes. Así, si se convoca desde una farma un tweetchat en twitter (espacio ajeno que escapa a nuestro control), cuando alguien "hable de lo que no toque" ¿Qué hay que hacer? ¿Decirle que allí no se habla de medicamentos, ni de tratamientos ni de nada parecido? A quién lo haga sugerirle que cambie de tema o abandone la conversación? Y si a pesar de todo, terceros mencionan sus medicamentos, cómo debe gestionar la farma la situación? 
  • La farma, para "controlar" el espacio podría fijar antes del tweetchat las reglas de juego: prohibido hablar de tratamientos, de marcas comerciales de medicamentos o de principios activos de fármacos. Pero esto sería ir en contra del propio medio, ya que un tweetchat en twitter "abierto" permite y promueve la participación de "cualquiera" que quizás no se leyó las reglas de juego (estamos en el espacio del yo digo lo que quiero cuando quiero y a quien quiero).
  • Si durante el tweetchat apareciesen preguntas sobre tratamientos el laboratorio deberá recomendar una y otra vez que que "ante un problema de salud la opción aconsejada es ir a buscar ayuda profesional" ya que no puede dar consejos ni recomendaciones de tratamiento a pacientes.
Seguro que hay más dudas y claro-oscuros en todo este asunto, seguro que alguno encontrará alguna pega más y seguro que con el tiempo iremos definiendo lo que sí y lo que no puede hacer una farma en twitter con sus medicamentos, pero de momento, y para que nadie se haga daño, quizás lo más sensato, es ajustarse a lo que marca la legislación y códigos vigentes, guste o no guste, nos lo creamos o no nos lo creamos.

Lo que sí puede y debe hacer la industria farmacéutica es ser parte activa en la conversación de salud 2.0 que se genere en España y creerse (los que en ellas trabajan básicamente) que los "espacios sociales" son sin duda una de las mejores herramientas disponibles hoy en día para acercarnos y comunicarnos los unos con los otros. Y vosotros, ¿Cómo lo véis?

sábado, 12 de julio de 2014

¿Quién aprende? ¿Quién enseña?

Llevo más de 15 años dedicada al campo de Internet y salud por lo que puedo asegurar que las he visto de todos los colores. En todo este tiempo he pasado de programar a golpe de código html a pensar como aplicar los medios sociales a la salud y ahora ando entretenida en como mejorar procesos, actividades y eventos ayudada de la tan dicha y redicha gamificación.
Lo que sí puedo decir es que son años, muchos años en este "mundillo" haciendo aquello de "qui dia passa, any empeny" (algo así como "día que pasas, año que empujas") adaptándome constantemente a los nuevos servicios, herramientas y muchas veces las personas que han ido subiéndose a la Red. Ha sido y es un viaje emocionante y apasionante ya que nunca sabes lo que te vas a encontrar a la vuelta de la esquina, que si aparecen los primeros CMS's (gestores de contenidos), que ya podemos hacer encuestas, que desembarcan herramientas 2.0 y redes sociales,  que toca gamificar y en breve (también puedo equivocarme) a ponerse wearables si no queremos quedarnos fuera de la "ola". Os diré que para mí todo me parece muy normal ya que "siempre ha pasado" (que no es lo mismo que siempre se ha hecho así y a mí me la pela) en la Red y alrededores por los que los veteranos estamos muy acostumbrados y con cierta adicción al cambio constante. Lo mejor de todo esto, y algunas veces lo hemos dicho por la blogosfera sanitaria y alrededores, no es el destino final sinó el camino que recorres y sobretodo la gente con la que te tropiezas.
Víctor con las ok glass: mucho dinero en mi cara, dijo!
Hace 4 semanas empecé a trabajar con Víctor, "mi coworker" (eufemismo de becario que dice él) en comunicación, bueno eso creía él pues está descubriendo que además tocamos e-business, responsabilidad social corporativa, imagen corporativa y en definitiva, lo que haga falta que ya son muchos años sirviendo para un roto y un descosido. Víctor es estudiante de periodismo, el próximo curso se graduará y será periodista, esa profesión hoy maltrecha y que ha de reinventarse según dicen todos. Mientras se ha subido a mi montaña rusa con ilusión, ganas y mucha fuerza. Se ha adaptado de manera impecable a las personas y a la Organización y me hace sonreír cuando varias veces por semana se me acerca y me dice: no entiendo porqué.... Y ese no entiendo, yo creo, que te parece... me gusta, me reta, me obliga a dar lo mejor de mí y a enseñarle que en la Empresa lo aprendido en la Facultad es un sí pero no, que a veces, tras un no se esconde un vuelve a intentarlo y que en comunicación una sonrisa y un déjame probar te abren, al menos, una puerta.

#mojitopartyrrhh
Sí, me leéis contenta, vuelvo a estar acompañada (Montse sabe que la echaba y la sigo echando mucho en falta) en este apasionante viaje de la comunicación y el e-business, vuelvo a compartir dudas, inquietudes y propuestas con alguien joven, muy joven pero llenito hasta arriba de entusiasmo por lo que sin duda quiere que sea su profesión. A veces pienso que estoy en un proceso de aprendizaje renovado al que hacía tiempo que no me acercaba.

El otro día me dijeron que tomarse un mojito con desconocidos analógicos y algún conocido virtual en una terraza, una tarde de verano, era fresh networking, hoy afirmo que trabajar codo con codo con un jovenzuelo serio, entusiasta y muy cumplidor es fresh working together!!!

miércoles, 25 de junio de 2014

Crecen, crecen mis chiquitines!

Los hijos crecen, mucho más rápido de lo que imaginamos, con el primer retoño el tiempo se encoge. Con el segundo, y supongo que con todos los que vengan por detrás, el tiempo se acelera irremediablemente y los días corren para ver pasar los años como un suspiro. Así, cuando empezamos a repetir el "parece que fue ayer que... salieron sus primeros dientes, empezó a caminar, fue a la guardería, acudimos a sus primeros festivales y tantos otros momentos imborrables, quiere decir que nuestros príncipes y princesas han empezado a hacerse mayores. Pero cuando además empiezas a sumar cumpleaños y ves los ansiados 18 a la vuelta de la esquina, empiezas a poner hora de regreso y tienes que negociarlo todo, definitivamente el tiempo ha volado. Deciros que me alegra enormemente ver a mi linda mujercita de casi 17 años plantándole cara a la vida (aunque cuando me acompaña me delata como mamá de cierta edad) pero me cuesta bastante (a veces mucho) admitir que mi "niña", aquella a la que acurrucaba no hace tanto, esa ya no volverá. 

Hoy me coinciden dos hechos curiosos, por un lado, mi amiga Amalia me pidió que la acompañase en una de las presentaciones de su libro Diario de una mamá pediatra, petición a la que enseguida respondí contenta e ilusionada. Me estoy leyendo el libro y con él he revivido y disfrutado momentos de mis niñ@s que se habían quedado en el baúl de los recuerdos. Espero que el próximo 1 de julio a las 19h en Barcelona (Alibri Llibreria en la calle Balmes 26)  nos acompañen buenos amigos para conversar con Amalia sobre el apasionante viaje de ser madres y padres. 


Por otro lado, Marina, mi bachiller, ha empezado su trabajo de investigación. Está ilusionada redactando marcos teóricos, metodologías, leyendo bibliografía y pensando en como conseguir voluntarios para su estudio. El trabajo que se ha propuesto hacer con una compañera lo ha bautizado DIAMOVE: diabetes y deporte. Han decidido analizar como responden a la actividad física hombres de 18 a 30 años diabéticos y no diabéticos por lo que necesitan reclutar voluntarios que quieran realizar un par de pruebas físicas. Sí, parece todo previsto y programado con una ecuación perfecta:
Madre médico y bastante 2.0 + Padre licenciado en educación física dedicado a la investigación = bachiller embarcada en un trabajo de investigación en salud y deporte  

http://diamove.blogspot.com
Y ahora la ayudita: si vosotros o algún amigo cumple los requisitos y quiere ser sujeto del estudio de estas dos mujercitas, tenéis todos los detalles en el blog que se han montado a tal efecto http://diamove.blogspot.com

Necesitamos voluntarios rapidito, las pruebas quieren hacerlas durante la segunda semana de julio, así  que la difusión será bien recibida.


Y sí, los niños crecen, crecen y todos lo hacen. A disfrutar de ellos y a seguir asombrándonos de lo que aprenden, intentan y consiguen !!! 

"Lo que cambiará tu vida no será saber más, 
sino las decisiones que tomes y las actitudes que emprendas"
Anthony Robbins

Puedes añadir el post a tu libreta: