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viernes, 25 de mayo de 2012

Futuras promesas

Imponente entrada a la Facultad de Medicina
El viernes pasado me levantaba entre contenta e intrigada por la clase que debía impartir aquel día en la Facultad de Medicina de la UB.
Meses atrás, sostenía yo el auricular mientras  Ferran Sabaté, responsable de la asignatura optativa "Comunicació metge-societat", me proponía impartir una sesión para estudiantes de 3º de medicina en la que mostrarles el puzle social de la Red en salud cada vez más extenso y complejo. 
Nos encontramos una vez en la Facultad del Clínic y debatimos sobre el enfoque y los mensajes que íbamos a transmitir a las futuras promesas de la medicina, los médicos que nos tratarán mañana.  
Así, con todo ello en la cabeza, nerviosísima, esperaba ante la puerta del aula recordando sonriente mis días de estudiante de medicina. Recorrí curiosa las vitrinas con información de las distintas asignaturas, notas de exámenes, calendarios de prácticas, etc. y volé por unos instantes a la unidad docente del Hospital del Mar, mi hospital estudiantil.
Iban entrando los alumnos en pequeños grupos y sistemáticamente fueron ocupando los pupitres a partir de la fila 6. Sensación extraña: 20 alumn@s (18 chicas y 2 chicos) con sus smartphones y algún que otro portátil a más de 8 metros de mí, uf, uf 
En mi barriga las mariposas revoloteaban con fuerza y me sentía incómoda con los estudiantes a una "gran distancia de seguridad" ¿Qué podía hacer? Tras la presentación les expuse claramente la situación:  o ellos bajaban o yo subía. 
Se acercaron recelosos, eludiendo mi mirada pero echando chispas de curiosidad. Eran usuari@s avanzados en tecnología, 18 con presencia en facebook17 con conexión de datos en su smartphone para textear un Whatsapp a sus amigos a la primera necesidad de "contacto comunicativo".

Y con tan buenas competencias digitales, cuando abrimos el debate, sorprendida me quedé con sus reflexiones y opiniones:
  • Facebook, twitter, whatsapp y cualquier medio social decían usarlos exclusivamente para temas personales y no veían necesidad de usarlos profesionalmente.
  • La salud 2.0 la vieron como experiencia pionera, muy interesante, pero manifestaron que su aplicación les suponía alto riesgo de desarrollar una doble jornada laboral.
  • Correos electrónicos con pacientes u otros canales de acceso más allá de la consulta, les inquietaban pues opinaban que era un riesgo para  hiperfrecuentadores digitales en horario no "laboral".
  • Más de uno dijo que: yo no seré médico 24 horas al día !!! (ah no?)
  • Unos cuantos se mostraron recelosos por la posible disminución del contacto tú a tú en la consulta
  • Por suerte una chica manifestó su experiencia personal: poder enviarle un mail a mi médico me hubiera ahorrado 3 ó 4 horas de tiempo entre desplazamiento, espera y visita por ejemplo.
No es ningún estudio formal, sólo las conclusiones de un grupo de estudiantes de medicina, quizás no representativo, pero que nos lleva a reflexionar sobre lo que se está cociendo en las aulas.

Así, en mi exposición (en català) intenté analizar los roles que un médico/estudiante puede jugar a nivel profesional vs pacientes, profesionales, Administración, docencia e investigación.

Ferran, con la clase acabada me decía: est@s chic@s van siempre con un dispositivo digital encima, incluso con dos y dicen estar permanentemente comunicados aunque luego en el "face to face" se muestran tímidos y poco comunicativos. ¿Las futuras promesas tienen mucha pantalla y poca piel?

martes, 15 de mayo de 2012

O cambias o te cambian

Que nuestro entorno cambia y se modifica es tan cierto como que mañana (si no cambian las condiciones metereológicas) saldrá el sol. Lo que ya no es tan cierto es que nosotros cambiemos, nos readaptemos y encima disfrutemos con ese proceso. En lo que a marketing farmacéutico se refiere, la cosa se complica: cambia la legislación ( y no una vez, varias y con vueltas de tuerca restrictivas), cambian los clientes (el médico pierde protagonismo, los farmacéuticos ganan en decisión, se oyen voces de otros colectivos profesionales y los pacientes se vuelven corresponsables) y... cambian los modos operandi de estas empresas???

Vehículos de otros tiempos en el Rally de Sitges
Hace algún tiempo cuando te desmelenabas con una propuesta en la que intervenía un "ordenador", el departamento de marketing respondía: tú eres muy avanzada, ¿Sabes cuántos médicos lo utilizan? si la mayoría no saben ni usar un ratón... Y esta pregunta-respuesta "paraguas", pervive con pequeñas modificaciones año tras año. La "gran duda" siguió con los smartphones (PDA's al inicio) y ahora le toca el turno a las tabletas digitales. ¿Y qué ocurre? Pues que si te repiten mucho las cosas puedes llegar a creértelas sin comprobarlas, y en tecnología, son una gran excusa para no cambiar y recuperar otra de las frases que me crispan: si así funciona, por qué quieres cambiarlo? (ést@ seguro que no cambió el mundo, pero tampoco lo intentó :). 
Ahora, que todo corre y corre, mis colegas inmovilistas (de su sillón?) lo tienen un poco mal, los profesionales de la salud si finalmente no cambiaron o no pudieron cambiar en su puesto de trabajo sí que lo han hecho en su vida personal y por ende, hoy un blog, mañana una red social y pasado una app los han llevado a un entorno digital que se aleja bastante del que defienden algunos marketers de la industria farmacéutica.
Y como le gusta decir a un buen amigo, para muestra un botón, aquí va esta infografía de como "debe cambiar" el marketing farmacéutico dirigido al colectivo médico. Espero "ayude" a más de un departamento de marketing a dar un saltito en sus acciones. Y seguro que saben aquel que dice: son datos USA, aquí no pasa !

La infografía está disponible pulsando aquí


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