Print Friendly Version of this pagePrint Get a PDF version of this webpagePDF

domingo, 20 de septiembre de 2015

Intraemprende y nada contracorriente, es saludable!

Últimamente día sí y día también me pasa por delante algún texto referente a la intraemprendeduría, o lo que para mí es lo mismo, aquellas personas que trabajan en empresas o entidades de otros y en un momento dado deciden tomar un camino diferente  y dejan de aceptar "siempre se ha hecho así" como respuesta

Tiempo atrás,  seguramente estaríamos debatiendo lo incómodo que resulta en una compañía tener al grupo de los que nadan contracorriente, los que aceptan mal o muy mal jerarquías pseudomilitares, ponen en tela de juicio y discuten actitudes continuistas y parecen disfrutar con darle la vuelta a todo. Estas personas, ahora son las denominadas intraemprendedoras; en algunas organizaciones han empezado a darse cuenta que pueden servir de motor, que sí, que en ocasiones son pesadas y tozudas a morir, que resbalan, caen y se levantan, se levantan siempre e incluso con más fuerza que antes, como si el tortazo les hubiera servido para coger fuerzas. Yo no sé si soy intraemprendedora, pero como suele decirme mi marido, a pesada y tozuda pocos me ganan.

Hace unas semanas cenaba con mi amiga Mónica que trabaja en otro laboratorio farmacéutico en Barcelona, ella es responsable de comunicación interna. Charlamos de muchas cosas, como siempre que nos encontramos, y finalmente aterrizamos en los diferentes organigramas de las organizaciones. Todo el mundo, incluso los últimos en llegar, conocen a la perfección el organigrama funcional, el que te explica y en ocasiones te entrega el de recursos humanos que "te acoge". Lo que no te cuentan y con el tiempo se convierte en uno de tus principales activos, es el organigrama informal, el organigrama "que funciona" y que te permite "hacer" en lugar de "pedir, preguntar, esperar, tramitar, gestionar" (seguro que me olvido algún ar). Y para un intraemprendedor ese organigrama informal es el que le permite cambiar, transformar y crecer. Seguramente, los "inquietos" somos expertos en el trueque de las inquietudes, en hacer realidad el "tú me ayudas, yo te ayudo". Ser intraemprendedor solitario es imposible, empezar a solas es el primer paso pero para el segundo y todos los que vengan después será necesario disponer de "adeptos" y ayuda a muchos niveles (ahí empieza la gestión del trueque). 
Es famosa la frase de que "no todos servimos para todo pero sí que todos servimos para algo", y ese algo es el que nos va a permitir sumar apoyos y fans a nuestra causa intraemprendedora. Saber "empoderar" a los que nos rodean, nos va a permitir expandir el cambio más rápido, más lejos y de manera más consistente. Si además aprendemos a delegar responsabilidades y a aplaudir el trabajo de los fans nuestro camino intraemprendedor será menos empinado.

Y como diría Julio Mayol, no sabéis cuánto me pone ver que en organizaciones, con poca o ninguna cintura para el cambio los dirigentes se empeñan en contratar a consultores, agencias, expertos y otras especies que rondan habitualmente por el lugar, para que sus "mandos" (sí, raramente esa formación llega al empleado de a pié) asistan a talleres de creatividad, gamificación y gestión del talento.  Quizás se podrían ahorrar tiempo y dinero con tres simples acciones:
  • Mirando a su alrededor, mirando y viendo si es posible que algún/a "subordinado/a" tenga alguna propuesta disruptiva que no se atreve a hacer.
  • Acercándose a sus iguales y no iguales (superiores e inferiores normalmente en las organizaciones) en espacios y/o actividades informales.
  • Escuchando y compartiendo inquietudes, ya que, a menudo, en el entorno profesional cercano o lejano puede estar el/la solucionador/a y no detectarlo.

En catalán hay una frase popular muy elocuente: hostes vindràn que de casa ens treuran (huéspedes vendrán que de casa nos sacarán), y más cuando en casa (=organización)  estamos con el pié al cuello y la mayoría ni respiran fuerte no vaya a ser que el que observa su cogote le dé una buena colleja.

Por todo ello, mejor provocar el cambio desde dentro, desde el conocimiento organizativo, desde la convicción de cambiar sabiendo que no va a ser fácil, sabiendo que nos vamos a dar de bruces con las tribus de los "mopongo", "nohacefalta", "nadietelohapedido" y alguna otra que ahora no recuerdo, y que entraremos en el grupo de los que prefieren pedir perdón a pedir permiso.

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Día 16 (19/8/15): Campana y se acabó!

School bus reciclados en San José
Maletas cerradas, todo dentro y a punto para el largo viaje de regreso. Último desayuno en tierras costarricenses y salida hacia el aeropuerto de San José. Recorrido más largo de lo esperado al toparnos con tráfico primero intenso y luego completamente parado. Accedemos a google maps, sí, nuestro mejor compañero en estos días, pusimos una tarjeta prepago en el iphone y por tan sólo 15 euros en 16 días hemos tenido un smartphone local que nos ha permitido recuperar la maleta perdida, circular sin alquilar un GPS para nuestro coche y buscar cuando ha hecho falta en Internet. Para nuestros próximos viajes vamos a repetir la estrategia: tarjeta local prepago y a volar! Comprobamos que hay un buen trecho rojo en nuestra ruta hasta el aeropuerto, igual que indica el GPS de la furgoneta que ha venido a buscarnos, por suerte vamos con tiempo y parece que no nos va a afectar. Llegamos con tiempo suficiente para los trámites de aeropuerto (sumemos a los habituales el pago de 29$ por persona en concepto de tasas de salida), check-in sin contratiempos, maletas directas a Barcelona y a la búsqueda de la puerta de embarque. 

Finishers!!!
Iniciamos la vuelta confiando en que sea más plácida que la ida (ESTA erróneo, transfer a la carrera con tren incluido en Miami y una maleta menos al llegar a San José), ahora ya vamos preparados, en el avión haremos ejercicios de calentamiento para estar en forma e intentar pasar los más de 5 controles de Miami en el menor tiempo posible. Tenemos un vuelo plácido de San José a Miami rodeados de un cielo azul intenso salpicado de nubes de algodón, buena despedida para un país que en agosto ve la lluvia varias veces al día, y aterrizamos en Miami. Llevamos nuestras deportivas calzadas, mochilas a la espalda y pasaportes “en la boca” como Rambo llevaba su navaja, a la que abran la puerta del avión vamos a salir disparados!!! Así lo hacemos, el cronómetro se ha puesto en marcha y disponemos de 90 minutos para pasar todos los controles y acceder al avión. Empezamos a la de 1, 2, 3!!! Nos topamos con un señor que reparte papelitos rosas y le preguntamos si son “fast pass” para inmigración, nos sonríe, nos pregunta y…. Sí, la siguiente chica nos abre una “puerta falsa” que nos permite: pasar por las máquinas de las fotos, preguntas y huellas sin apenas nadie, luego el policía que repite lo que has hecho en la máquina, el siguiente policía que vuelve a preguntar y se queda el papelito de la máquina, hoy nos toca pasar por delante del perro que lleva un arnés indicando "I’m not a pet" para acabar en una máquina que sustituye al arco de los metales en la que colocados como cualquier detenido te escanean de arriba abajo. Buf, lo hemos conseguido, paramos el cronómetro y… nos quedan 30 minutos antes de embarcar, increíble!!! Hamburguesa rapidita delante de la puerta de embarque y rumbo a Barcelona. El piloto tras el despegue dice que en 8’30h llega a la ciudad condal (hemos salido con casi 45 minutos de retraso), debe ser el Marc Marquez de los cielos, mejor para todos, ya tenemos ganas de llegar a casa.

Y, sí, a las 9’50h de la mañana aterrizamos suavemente en Barcelona, hemos llegado, si también llegan las maletas habremos gozado de una vuelta plácida y exitosa. Así una hora larga tras el aterrizaje empiezan a salir bolsas, mochilas y maletas, ya tenemos una, aparece la segunda y esperamos en vilo la tercera, la que se perdió a la ida. Quizás ella también quiera darnos una última emoción y no aparece, pasan maletas de todos los tamaños y colores, nos empezamos a poner nerviosos y al final aparece ella, risueña? No, no creo, aparece tal cual pero llegó, ahora sí, ya somos finishers de nuestro viaje a Costa Rica!!!!

martes, 15 de septiembre de 2015

Día 15 (18/08/15): En busca del volcán escondido

A madrugar una vez más, hoy abandonamos el Pacífico que, meteorológicamente hablando, ha sido mucho mejor que el Caribe, o lo que es lo mismo hemos visto el sol y la lluvia ha aparecido "solo" 1 o dos veces por día.

Desayunamos con el océano y las palmeras al fondo, cargamos el coche y recuperamos las entretenidas carreteras de Costa Rica camino del volcán Poás. El día se va nublando y vamos acercándonos al volcán que se deja ver poco, según vamos ascendiendo la niebla y la lluvia se hacen más presentes lo que nos lleva a pensar que el volcán se nos va a resistir. Costa Rica es tierra de volcanes y en nuestro viaje el Arenal estuvo lluvioso y oculto casi tres días para enseñarse tan solo 15 minutos, el Rincón de la Vieja lució con sol y cielo azul pero el Poás finalmente ni lo olemos. Antes de acceder al parque nacional nos dicen que no vale la pena gastarse el dinero de la entrada pues solo se ve un muro blanco desde hace tres dias, oooooooh, que decepción!

Pues bajamos la montaña y nos vamos en busca del Hard Rock Café de San José, una vieja tradición familiar: hay que probar hamburguesas y nachos de los Hard Rock de nuestro mundo viajero. Segunda decepción del día, un Hard Rock feo, sin gracia alguna tristemente ubicado a las afueras de San José en un centro comercial. Visto lo visto, hamburguesa rapidita y hacia el hotel a devolver el coche. Llegamos al Park Inn, dejamos maletas y coche, pillamos un taxi (nunca entre las 16 y las 18’30h que la circulación es infernal y puedes pagar taxis a precio de oro) y nos dejamos caer en uno de esos malls americanos atestado de tiendas, Marina y Pol querían ir de compras y sentir "urbanidad", tanta selva y tanto verde están ya rozando sus límites permitidos. Oh sorpresa los productos son el doble o el triple más caros que en Barcelona por lo que, nos paseamos un rato, tomamos un café y decidimos volver a cenar al hotel para afrontar al día siguiente la vuelta a España.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Día 14 (17/8/15): Paleando entre manglares

Sincronización obliga!
Nos han dicho que pasaban a recogernos por el hotel a las 5'30h, sólo algunos minutos después de amanecer. Desde Barcelona hemos contratado una excursión en kayac por los manglares de Isla Damas y nos intriga el madrugón y comprobar nuestra destreza como kayakeros. Coincidimos en recepción con un matrimonio de Berlín y sus dos hijos con quienes ya habíamos coincidido en Arenal. A lo largo del viaje nos hemos ido encontrando y reencontrando con varios personajes que van a quedar en nuestra memoria: empezamos el viaje compartiendo mesa en el comedor en Tortuguero con una familia catalana con dos hijas a quienes también American Airlines les perdió su maleta, congeniamos pero el destino no nos volvió a juntar. De Tortuguero, nuestra primera parada, coincidimos con "los feos" matrimonio e hijo poco agraciados pero simpáticos y buena gente con quien nos reencontramos en el Rincón de la Vieja en la Hacienda Guachipelín. En la Hacienda recuperamos a un matrimonio andaluz en viaje de novios de quien nos despedimos en el Parador de Quepos. Y los Sánchez, ella tan apañada, los vimos en Tortuguero, sufrimos su alquiler de coche en Guápiles, un cruce furtivo en el Parador y de rasquis en el aeropuerto. Es divertido viajar y cruzarte con otras personas que te cuentan sus historias, con quien compartes actividades y alguna que otra risa.
Descanso
Pues ya en la furgoneta Randall se presenta como guía del paseo en canoa, al que según parece nos van a acompañar dos gringos. Llegamos al embarcadero sabiendo ya que el madrugón se debe al movimiento de las mareas que hace que los manglares se sequen hacia las 12h por lo que entonces resulta imposible navegar al haber muy poca profundidad. Nos aposentamos en dos canoas dobles y.... al agua, a remar, minutos de sincronización y nos deslizamos por los canales y el río entre espectaculares manglares. Llega el momento naturalista, como nacen, crecen, viven y se reproducen los manglares, que si un martín pescador, que si unos murciélagos, ahora unas grullas, cangrejos varios, dos osos hormigueros y unos cuantos monos para acabar. Ah y una culebra amarilla enroscada en un árbol que algunos han visto. Acaba la aventura con un desayuno tico, café y de vuelta al hotel, este paseíto nos ha cansado un poco, pues remar dos horas aunque sea en aguas tranquilas suponen darle al remo!
En la Biesanz

Y claro, hemos vuelto tan pronto que nos queda un largo día por delante, así pues, a la playa!!! Nos bajan a la playa Biesanz en cochecito de golf, wow parecemos los millonetis pero según nos cuentan es lo normal! Antes de bajarnos nos deleitamos viendo a una perezosa con su cría en un árbol para llegar caminando por un sendero húmedo y lleno de piedras a una bella playa en la que parece que va a ser posible bañarse sin dejarse ni rodillas ni tobillos en la lucha contra las impetuosas olas del Pacífico. La playa es preciosa, con palmeras en la arena y vegetación que casi entra al agua, la marea está bajando y nos cuesta pasar lo que según cuentan es una trampa precolombina para tortugas. El sol abrasa y el agua es tan salada que  Pol y Marina insisten en que les pica todo.
Con el Fairchild C-123 del Avión
Ducha y a comer, nos dejamos caer en la cantina Salsipuedes que quizás debería cambiar su nombre por Aversientras ya que, igual que el día anterior vacía con una única mesa ocupada. Comida correcta y vistas espectaculares que tras acabar nos invitan a una siesta antes de afrontar la tarde en Quepos. A las 17h arregladitos nos vamos a Quepos a comprobar una vez más que pueblos y ciudades o viven para el turismo o no hay nada, al caer la noche a las 18h están mal iluminados y además de algún supermercado abierto, el resto cerrado a cal y canto. Finalmente nos vamos al restaurante El avión donde cenamos bien deleitándonos una vez más con los zumos de frutas del país.
Vuelta al hotel, maletas y al día siguiente madrugón para intentar llegar al Poás. Nanit!!

domingo, 13 de septiembre de 2015

Día 13 (16/8/15): Cambio, cocodrilos y playas imposibles!

Hoy toca abandonar Monteverde, casi no nos ha llovido y hemos disfrutado de dos días con buen tiempo que nos han permitido apreciar los verdes de la zona. Me preguntaba que si los esquimales son capaces de reconocer más de 30 tonalidades de blanco, estoy segura que a los costarricenses les pasa lo mismo pero con los verdes, los hay de todo tipo en todas las proporciones y combinaciones imaginables sin aplicar ningún filtro, reales como la vida misma!

Los habitantes del Tárcoles
Nos dirigimos al Pacífico con ganas de bañarnos en sus aguas y comprobar si nos va a recibir con la misma fuerza con que lo hizo el Caribe o por el contrario nos dejará disfrutar de aguas más tranquilas. El recorrido es largo, volvemos a cruzar la caótica Liberia y seguimos en busca del puente sobre el río Tárcoles a la búsqueda de cocodrilos enormes tomando el sol en sus orillas. Curioso que google maps solo nos indique una incidencia de tráfico, circulación lenta sobre el puente y así es, al acercarnos vemos que antes del puente han proliferado todo tipo de negocio para turistas: bebidas, lavabos, avalorios, comida, etc... Como indican todas las guías paramos en el puente y oh sorpresa sólo vemos algunos cocodrilos nadando en las aguas del río, eso sí de tamaño considerable. Más tarde nos dicen que en los márgenes no hay cocodrilos pues ha llovido mucho últimamente, echamos 4 fotos testimoniales y seguimos hacia Quepos y Manuel Antonio. Nuestro hotel, el Parador, es espectacular, estamos literalmente colgados en un promontorio sobre el Pacífico, las vistas son increíbles y su piscina te permite bañarte con el océano a tus pies. 

Vagón de tren de otros tiempos
Dejamos trastos y es hora de comer, nos dejamos caer en El Wagon donde desgustamos wraps, pizzas y hamburguesas buenas aunque lo mejor son los zumos, acabamos con 4 de banano con leche que son para morir. Y con los postres llega el espectáculo, aparecen los monos (que parecen casi animales domésticos) en la barra y nos divierten con saltos, carantoñas y tonterías, tanto que parecen de circo!!! 
Casi puesta de sol en la Espadilla
Al cabo de un rato nos apetece ver la playa, así pues bañadores y pies en polvorosa. Nos acercamos a la playa de la Espadilla, la última antes de las del parque nacional Manuel Antonio, es una playa pública, descuidada como casi todas las de Costa Rica, o quizás debería decir natural o salvaje? La poca arena existente vuelve a ser oscura, gris casi negra, llena de piedras y con olas y corrientes que te echan con fuerza por los suelos, el cielo se nubla más y más y acaba en una casi puesta de sol. Si alguien nos pregunta por las playas de Costa Rica nuestra respuesta va a ser: por ellas no vengas!

Cenamos en Barba Roja, sitio bonito pero casi vacío como todos los de la zona, restaurantes a la espera de los turistas que no pueden ir ya que quedan cautivos (muchos se mueven con transportes contratados) en los resorts que les ofrecen múltiples posibilidades para que "no se escapen". Quizás en la temporada alta están llenos! 

Y a dormir pronto que mañana a las 5'30h nos pasan a buscar para nuestro paseo en kayac por Isla Damas.

sábado, 12 de septiembre de 2015

Día 12 (15/8/15): Surca el aire como Ícaro!

Sin ver el final, adrenalinaaaaaaa
Y llegó el día, hoy hemos decidido deslizarnos por los cielos practicando el canopy. Nos despertamos inquietos y una soleada y ventosa mañana nos saluda. Desayunamos eligiendo el tipo: tradicional, liviano, americano, fruta y pankekes, es el primer hotel en el que no tenemos buffet y a decir verdad se agradece empezar sin tener tan a mano todo lo que puedes y no deberías comerte. Como nos pasa a menudo, cuando empezamos a sumar más de 12 días fuera de casa y sin apartamento empezamos a añorar “nuestra comida” y como dice Marina: ya tengo ganas de encontrarme el plato en la mesa sin decidir que quiero comer. A las 10'15h nos pasan a buscar los de Sky adventures que ofrecen tres modalidades de paseo: sky trek (canopy), sky tram (teleférico) y sky walk (paseo por los puentes). En Costa Rica muchos turistas se desplazan de destino a destino gracias a transportes contratados y las empresas de actividades ya tienen por norma ir a buscar y devolver a sus clientes a los diferentes hoteles. Nosotros llevamos un 4x4 que nos permite decidir adonde y cuando vamos (libertad, libertad que no cambiaríamos por ningún otro modelo más dirigido y menos con dos “adjuntos” hijos que no son ejemplo de la paciencia ni del conformismo silencioso), aunque si hay transporte incluido en las actividades lo aprovechamos y es más cómodo.

Por encima de las copas de los árboles
Llegamos al Sky parc y empezamos a ver cables a alturas de infarto... pero no lo hemos visto todo. Nos colocan el material (arnés, casco y guantes), nos entregan una polea, cuatro instrucciones y primer cable de prueba. Wow, menuda sensación, te deslizas casi estirado con el viento azotándote y silbando por los cuatro costados, por suerte, al final de los cables hay unos frenos que no hacen necesario usar ni pies ni tobillos, menos mal! Subimos al sky tram que es el teleférico que te lleva a lo más alto y tras chocolate caliente y vistas de las copas de los árboles y las montañas a más de 2.000 metros de altura, iniciamos el recorrido. Van a ser 7 cables, el más largo de 770m y el más alto a más de 100 m, algunos individuales y otros en pareja para ganar aceleración (puedes llegar a los 60 km/h), eso sí que va a ser adrenalina en vena! Empezamos, somos un grupo pequeño de unas 11 personas por lo que el recorrido es ágil, a veces los primeros, otras los últimos y de cable en cable las sensaciones mejoran, disfrutas del desplazamiento e incluso durante el vuelo, vemos el Pacífico. Todos acabamos encantados con la macroexperiencia, tanto que nos llevamos de recuerdo una taza para la colección que reza: I DID IT!

Almuerzo en el Bistro Bon Appetit, que a pesar del nombre francés sirven comida italiana y descanso tras el esfuerzo. Por la tarde decidimos visitar la cafetería del Trapiche para ver la tan nombrada celebración del día de la madre y comprobar el buen arte del barista como nos dijeron en el tour. Allá que vamos y encontramos una cabaña decorada para la ocasión, muy al estilo centroamericano con globos y corazones para dar y tomar.

Un dos plazas de baldosas blancas
El guía del Trapiche nos explica que en Santa Elena están de fiestas patronales, celebración muy animada por la que pasarse a echar un ojo. Allá que vamos a descubrir las fiestas locales “al ladito del cementerio”. Hay unas cuantas atracciones de feria para niños y un espacio que en principio nos parecía el típico “embelat de Fiesta Mayor” que resulta ser un macroespacio religioso en el que se ha reunido casi todo el pueblo para celebrar una misa o algo por el estilo. Vemos a niños vestidos de blanco como si fueran monaguillos y el párroco relata todas las actividades que van a tener durante la tarde-noche: cena de hermandad, cantantes más o menos sacros y rifa benéfica entre otras. Nos alejamos ya que no hemos encontrado los puestos para cenar de pica-pica que esperábamos y, la verdad, encajamos poco en el formato festivo de los lugareños.

Acabamos cenando en la soda Sabor Tico (ojo, no el restaurante del centro comercial, el que está alejado del centro de Santa Elena) donde nos zampamos un fantástico arroz cantonés, muy recomendable como comida buena a buen precio por si alguno decide venir a Santa Elena (donde todo es caro o muy caro dedicado a los turistas ricos que se mueven por la zona).

Pillamos un DVD en recepción del Poco a Poco para ver una peli y como era de suponer es VO con subtítulos en castellano, a Pol y a Marina Hotel Budapest les engancha, Xavi nos da las buenas noches y yo, a los 30 minutos caigo irremediablemente en los brazos de Morfeo. The day is over!!

viernes, 11 de septiembre de 2015

Día 11 (14/8/15): Vuelta a la carretera y camino del verde de Monteverde

Despertamos con sol y calor, menudo lujo más de dos días sin lluvia! Hoy toca deshacer la carretera interamericana 1 que está infestada de obras. La carretera o autopista parece querer elevarse de puente en puente sin apenas tocar el suelo, atraviesa ciudades sumidas en el caos llenas de polvo y a ratos parece que va a tener 4 carriles para luego volver a un carril por sentido sin apenas separación (ni rayas, ni conos ni ná de ná).
Y llegando a Monteverde, al fondo el Pacífico
Empezamos la subida a Monteverde y Google maps indica que vamos a recorrer 17 kms en una hora, lo que nos hace presagiar un terreno empinado lleno de baches y sin asfaltar, suerte que el paisaje cada vez es más verde y las vistas del Pacífico son increíbles.

Llegamos al hotel Poco a Poco antes de tiempo y nos vamos a almorzar a la soda la Salvadita "fácil, está frente al colegio de Santa Elena" lo difícil es saber donde está el colegio! Comemos la mar de bien con zumos naturales riquísimos aderezados con una agradable conversación de su propietario.
Café en el Trapiche
Volvemos al hotel para que nos vengan a buscar de la finca El Trapiche para hacer un tour de café, caña de azúcar y chocolate. Actividad francamente interesante con la que descubrir como se cultivan y procesan esos tres elementos y también degustar el arracache, un aperitivo típico del lugar en una tortita de maíz. El recorrido dura dos horas y además de aprender como se cultivan café y caña de azúcar vemos funcionar las máquinas que pelan los granos de café (dicen que tienen 7 capas), los clasifican según tamaño y finalmente los tuestan (de marrón medio a medio oscuro). La caña de azúcar pasa por el trapiche, animal o mecánico y se convierte en un líquido gris bastante sospechoso. Tras hervir el jugo se transforma en una melaza que tras batirla es azúcar de caña puro 100%. Acabamos con una taza de buen café negro antes de regresar al hotel.
La Salvadita
Queríamos piscina pero en Monteverde hace frío y nos dedicamos a leer y a escribir (este diario) para salir a cenar a la soda la Amistad. Llegamos a la soda en una noche de perros, viento y más viento que casi te tumba para luego esperar casi una hora para comer. Nos habíamos guiado por los comentarios de Tripadvisor y alguien olvidó mencionar que debías esperar y esperar hasta morirte de hambre para que te sirvieran un simple Casado!
A fin de cuentas día aprovechado y reserva hecha para canopy y teleférico al día siguiente!

jueves, 10 de septiembre de 2015

Dia 10 (13/8/15): Caballos, pailas y sol, mucho sol!

Marina con Cucaracha
La Oropéndola
Y cuando creíamos que en este país llovía 364/365 días va y nos sorprende con casi dos días sin lluvia. El día es tan claro que hasta nos atrevemos a salir sin chubasqueros en la mochila. Hoy toca cabalgata de dos horas a la catarata Oropéndola, una de las 4 cataratas existentes en la finca de la Hacienda Guachipelín. Nos montamos en Osorio, Cucaracha, Pimienta y Canario para cabalgar una hora hasta nuestro objetivo. Luce el sol y vemos el volcán del Rincón de la Vieja recortado en el cielo azul, un azul intenso, precioso! Los 4 caballos, como era de esperar, conocen el camino a la perfección, David nuestro guía apenas les indica cuando el terreno es plano que se animen con un ligero trote (y como nos duele aquel punto en el que la espalda pierde su digno nombre!). Llegamos a la catarata "aparcamos los caballos" y un leve descenso de 10 minutos nos sitúa en el río y en la catarata. El único que se atreve con un baño rápido es Pol, el resto observamos a turistas intrépidos saltar desde resbaladizas rocas. Toca volver, toca recorrer de nuevo el camino con los equinos que nos han traído, y así, a las 11'30h estamos de regreso con una nueva actividad en el bolsillo y un ligero pero persistente dolor en nuestros huesos isquios. 
Recuperamos la marcha con cierta forma genuvárica (parecemos cuatreros al más puro estilo oeste americano) tras el paseo y decidimos acercarnos al parque natural para ver las Pailas (zona de productos volcánicos secundarios). Llegamos y nos inclinamos por un recorrido de una hora en el que contemplar fumarolas, lagos volcánicos y mucho azufre en el ambiente. Empezamos la caminata y los 4 recordamos un "paseo" similar buscando las quimeras en Turquía, sol abrasador, poca vegetación y encima tierra escupiendo gases calientes o muy calientes. Conseguimos nuestro objetivo: relación caminata y cosas vistas óptima: en 1 hora misión cumplida
Las Pailas

Es momento de reponer fuerzas en la soda de la propiedad y por suerte, el camarero/cocinero se apiada de nosotros (intentar comer a las 13’30h le parece casi la hora de la merienda) y accede a hacernos 4 hamburguesas acompañadas de 4 coca-colas bien frías que nos devuelven al mundo de los vivos. Tarde de planificación, piscina y relax con cena de pizza en el restaurante y maletas para salir al día siguiente camino de Monteverde.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Día 9 (12/8/15): Rebozados en lodo!

Hoy no llueve con fuerza, ni tampoco llueve un poco, hoy directamente diluvia y llueve a mares de manera ininterrumpida. Ayer por la noche estudiamos y decidimos acercarnos al río Celeste pero este despertar nos obliga a cambiar de planes. Leyendo blogs, diarios y foros de viajeros todo el mundo menciona el encharcamiento de la zona del río Celeste cuando llueve desaconsejando vivamente la visita en dicha situación. Así pues, coche y camino de Liberia, ciudad de más de 50.000 habitantes y que según hemos leído tiene un centro comercial en el que esperamos entretener a Pol y Marina (ellos ya andan un poco deficitarios de urbanidad y empiezan a estar empachados de naturaleza). 

Carreteras de sube y baja, gira a la derecha y gira a la izquierda, convenientemente aliñadas con la lluvia que no nos abandona. Casi a mediodía llegamos a Liberia, ciudad anodina y polvorienta a causa de obras que quieren elevar la carretera interamericana 1 por en medio de la ciudad contra viento y marea.
El primer centro comercial al que entramos está prácticamente desierto y vacío, locales y locales se venden o se alquilan y casi nadie en él, una verdadera pena! No hace falta explicarles nada a Pol y Marina, ellos mismos concluyen que mejor nos vamos con plantas y animales que de momento mal no nos ha ido.
Embadurnados
Seguimos hacia la Hacienda Guachipelín tras comernos una hamburguesa en el Mc Donalds y comprobar que toparse con un café en Liberia es tarea ardua por no decir imposible. Nos vamos dirección Curumbade viendo el cambio de vegetación y un cielo azul no visto hasta el momento desde nuestra llegada a Costa Rica, hasta echamos en falta a nuestra compañera de viaje: la lluvia!

Llegamos a la Hacienda que está ubicada en pleno parque nacional del volcán Rincón de la Vieja. Nos facilitan habitación y nos relatan las múltiples actividades a disposición, algunas incluidas y otras facultativas. Así, sin lluvia y tras reservar una cabalgata a la catarata Oropéndola para el día siguiente nos dirigimos a las termales del río Negro. Un amable sabanero nos anima a probar las bondades de los lodos volcánicos y acabamos embadurnados de barro esperando el milagro en nuestra piel. Bañitos en piscinas termales y remojón en el río con agua fresca ponen punto final al termalismo de la Guachipelin.

Cena en el buffet viendo las luces de Liberia al fondo, partidillas de UNO y al canapé!


martes, 8 de septiembre de 2015

Día 8 (11/8/15): Rugiendo con fuerza, catarata la Fortuna!

La Fortuna
Nos volvemos a despertar con lluvia y un cielo blanco nuclear, cuesta creer que estamos frente a un volcán, ayer apenas lo intuimos 10 escasos minutos. En la recepción del Volcano lodge & springs insistieron al decirnos: su habitación es la 206, con terraza y vistas al volcán, y en los dos días que llevamos el volcán ha desaparecido! Desayuno con una amable costarricense que hace las delicias de Pol y Marina, al primero le regala un huevo a la plancha y a Marina la deleita con una tortilla de jamón y queso. Coche y rumbo a la catarata de la Fortuna que es la que da nombre a la ciudad cercana. Unos 30 minutos en coche y nos plantamos a la entrada, venta de tickets, claro, como todo o casi todo lo que hay en Costa Rica, naturaleza de pago. Tras abonar los 11$ por persona iniciamos el descenso de 500 escalones: unos altos, otros bajos, unos en buen estado, otros rotos y resbaladizos y abajo, abajo, nos plantamos delante de la catarata. Al poco de aterrizar en San José, el chófer que vino a buscarnos nos advirtió que éste era un año muy lluvioso, que caía agua a todas horas y... no se equivocó, en apenas una semana nos ha llovido más que en todo un año en Barcelona. Fruto de estas lluvias la catarata luce con un cuantioso caudal que cae estruendosamente en la poza, que según parece en otras condiciones permite el baño. Es una catarata estrecha, alta y caudalosa, además hay una zona adyacente que permite un remojón. Así que hechas las fotos y vista por todos los ángulos permitidos, paseíto a la derecha, paseíto a la izquierda, es el momento de remontar los 500 escalones bajados, inspira y arriba!!!
Sí, sí es el volcán Arenal o parte de él 

Nos vamos al hotel, toca ver la supercopa de fútbol entre el Barça y el Sevilla, Marina y Xavi no se la quieren perder y han reservado mesa en el restaurante del Volcano. Almuerzo y partido para disfrutar de una tarde de piscina y aguas termales del hotel. Tarde de relax mojada, de arriba a abajo (vuelve a llover) y de abajo a arriba (piscinas y termas). Cenamos en la Soda del Río en la Fortuna, comida correcta y a precio assequible. 

Y de nuevo al acercarnos a la cama, ojos cerrados y hasta mañana que nos vamos al Rincón de la Vieja.

lunes, 7 de septiembre de 2015

Día 7 (10/8/15): Puenting!

Escondido tras las nubes duerme nuestro primer volcán
Nos hemos despertado con lluvia una vez más, por la noche ha llovido intensamente y todo está mojado, a decir verdad desde que hemos llegado a Arenal no hemos visto el suelo seco ni un minuto y el volcán se nos resiste, escondido completamente tras la niebla no estamos seguros de que exista. Nos vamos a Mistico Park (24$ los adultos y 14$ los menores de 18 años) a pasearnos por los fotogénicos puentes colgantes. El chico que vende los tickets nos informa que todo el recorrido supone de 1'30h a 2h. Empezamos a cruzarnos con grupos guiados que recorren pausadamente puentes y pasarelas, el de las entradas no sabe que con Pol a la cabeza hasta vamos a ganar el premio a los más veloces. Misión cumplida: conseguimos acabar la ruta en 1'15h, seguro que hemos sido los rápidos de Barcelona!

Puentes colgantes bien colgados
Rehacemos el camino, empinado donde los haya y agradecemos llevar un 4x4 una vez más. Volvemos a la Fortuna para almorzar la mar de bien en la Soda Viquez, todo un descubrimiento de buena comida a buen precio y servicio excelente. Desgustamos dos maravillosos filetes de corvina especialidad de la casa y nos vamos a recoger nuestra ropa limpia a la Laundry pues las humedades de Tortuguero nos dejaron con la ropa para el arrastre.


Tabacón oscuro, oscuro
Descansillo, bañador y a por una nueva experiencia: el complejo termal de Tabacón. Tenemos reservadas dos horas de remojos varios y una cena buffet. Organización gringa en cuanto a lockers, toallas y vestuarios, todo clarito, clarito y para variar dejando la VISA de garantía. En este país la VISA te la piden para garantizarlo todo: llaves, toallas, consumiciones en los hoteles, desperfectos de habitaciones, es como si los yankees (gringos) arrasasen con todo pues además cada cosa tiene puesto su precio si la pierdes o te la llevas (una tolla 20$ y así suma y sigue). Tras subir y bajar de piscina en piscina, ahora una cascadita, ahora piscina con suelo de arena, ahora bañito entre rocas, nos aseamos y a cenar! Lástima que cuando hemos entrado empezaba a caer la noche y la iluminación era escasa pues nuestra gopro, la cámara acuática que llevamos ha sido incapaz de hacer ni una sola foto en condiciones. Según vimos a la entrada, el pase de 4 horas con cena son 85$ un abuso en toda regla, seguro que Ecotermales u otra oferta son más económicas y el resultado es similar.

Y como nos ocurre en este país sin apenas acercarnos a las 22h caemos los 4 rendidos en nuestras camas.

domingo, 6 de septiembre de 2015

Día 6 (9/8/15): La travesía del Sarapiquí en bote

Nos hemos despertado a las 5 de la mañana, queríamos ver la salida del sol en el Caribe pero la lluvia y las nubes deciden que no sea así (lo mismo nos pasó hace unos años en los Cayos en Florida, la puesta de sol quedó tras unas incómodas nubes) y parece ser que hoy toca, de nuevo, remojarse!
Playas caribeñas de arena negra

Nos arreglamos, recogemos, desayunamos unos sandwiches que Marie nos ha dejado en la "lunchbox" (convertida en breakfastbox) y nos vamos.... sin la maleta perdida que no llega a tiempo a Kenaki Lodge!

Hay tres horas de carretera hasta la Hacienda Pozo Azul donde está previsto nuestro rafting por el río Sarapiquí. Iniciamos carretera llena de obstáculos, pero sobretodo llena de gente que camina por los inexistentes arcenes, o que charla con un amigo que va en bicicleta y porque no con un conocido que va en "carro". A pesar de todo ello conseguimos llegar al punto de encuentro antes que el operador. Ratito de espera, equipo y al agua con Carlos, nuestro guía de rafting. Empezamos el descenso, remamos con fuerza y disfrutamos de los rápidos. Mujer al agua (mismamente yo, la que no consiguió agarrarse con su pie sano en la barca), rescate perfecto y seguimos río abajo. Según Carlos es un ejercicio de family building, trabajo en equipo, superar dificultades juntos, etc, etc, hasta en un río de Costa Rica, mientras nos esforzamos por mantener el equilibrio y remar dignamente encontramos gurús!!!!! Llegamos al final tras más de 3 horas navegando, genial el descenso!!!!

Rafting bajo el puente
Almuerzo de Casado (una vez más y las que nos quedan), chaparrón y diluvio para volver a la carretera camino de Arenal, nuestra próxima parada.

Llegamos a Volcano Lodge and Springs, la lluvia nos recibe (hasta el momento el sol lo hemos visto en contandísimas ocasiones y por períodos muy cortos), un entorno espectacular, piscina, aguas termales y habitación "con vistas" según nos dicen en recepción pues a las 6 de la tàrde ya es negra noche.
Cena en la Fortuna y al canapé, estamos rotos, rotos!!!

sábado, 5 de septiembre de 2015

Día 5 (8/8/15): Kekoldis, iguanas y chapuzón

Todavía llevamos el horario a medias y a las 5 de la mañana estamos despiertos y bien despiertos (a las 9 de la noche seguimos durmiéndonos por las esquinas). Nos acercamos al mar, playa paradisíaca a primera vista abandonada a rebosar de madera perfecta para rodar cualquier película de náufragos (en Kenaki Lodge nos cuentan que es madera llegada de Panamá, que el mar está muy movido y últimamente ha dejado en la playa de todo y más).

Pequeña iguana en mano
A las 9'20h nos esperan en Cahuita Tours para irnos a conocer la cultura indígena del pueblo Bribri. Nos acompaña Elder, un descendiente de los jamaicanos que vinieron a construir el ferrocarril y como él mismo dice no los devolvieron nunca a Jamaica, se casaron con indias locales y nacieron "jamabibris"? Empezamos visitando una granja de iguanas descubriendo que son animales vegetarianos enamorados de las flores de hibiscus.  Nacen verdes, muy verdes y extremadamente vulnerables por lo que son presa fácil para sus depedradores. Tras dos años de gabia (para que nadie se coma las crías) les quedan 3 para aprender a "ser iguanas" y con 5 las liberan (1 macho y 10 hembras). Parecen y Elder dice que son animales tranquilos, si no usan su mortífera cola,  a los que les gusta tomar el sol y los colores chillones (las zapatillas de Marina y mi camiseta naranja las han entusiasmado!). 

Catato pintando a Marina, todo natural!
Seguimos hacia la reserva indígena para conocer como hacen chocolate ciento por ciento puro que dice Elder y algunos conocimientos de plantas medicinales de la mano de su Xamán Catato. Interesante rato viendo que la felicidad no es una cuestión material y que, como dicen los bribri, con muchos hijos las familias son grandes y fuertes. Del las simientes de cacao tras un proceso manual arduo y lento consiguen una bebida "muy de colacao" y una pasta que con azúcar moreno sabe rica, rica. Las plantas medicinales todo un mundo, desde la nuez moscada a la cúrcuma pasando por otras muchas de nombre irrecordable. La curiosidad: si se rasca el cacao cuando es verde sale una pasta "que para la sangre" y del interior un repelente de insectos!! 

¡Caribe!
Y llega el mejor momento: chapuzón en la Cascada dos aguas, río y cascada de agua fresca para lo que se lleva en el país (el mar Caribe es caliente), y masaje incorporado, algo más para ser feliz? Almuerzo de Casado, para variar (gallopinto, patacones, pollo o pescado y un poco de ensalada), luego remojón en el Caribe, entre cocos (en la arena y en el agua) y palmeras. 

Fin del día en Puerto Viejo de Talamanca, un Lloret en el Caribe, a tope de turistas y con precios intocables. Cenamos en Koki Beach, muy in, muy cool, muy guay pero muy, muy, muy caro. A dormir que toca madrugón a las 5h!!

viernes, 4 de septiembre de 2015

Día 4 (7/8/15): Por fin la independencia!

Nuestra estancia en Tortuguero toca a su fin, hoy es día de movimiento y de cambio de modelo de viaje, en unas horas vamos a abandonar el tipo "organizado" para iniciar el tipo "independiente" que es el que nos gusta y al que estamos acostumbrados.

Puravida con un banano
Empezamos la jornada deshaciendo lo que hicimos hace dos días: en bote desde el Pachira lodge al embarcadero de la Pavona, luego autocar al restaurante el Ceibo y allí un flamante Hyundai 4x4 con las llaves de lo que podríamos llamar a nuestro aire (anda, parece un juego de palabras con nuestra agencia local que es Asuaire). Y ya, con coche (y sin maleta, sí, sí la maleta que no llegó a San José tampoco ha llegado a Tortuguero) nos vamos camino a Cahuita, nuestro próximo destino. Pasamos por pueblos y pueblitos y nos encontramos en la carretera todo lo imaginable: gente caminando, algún que otro ciclista en contra dirección, animales que cruzan la calzada a su ritmo, grupos de gente sentada en el borde, en general una buena colección de peligros que hemos sorteado éxitosamente

Historia de Cahuita
Y aparece Cahuita territorio de reggae, surf y algún que otro porro. La ciudad, es un calle principal llena de sodas (bar-restaurante local), restaurantes y supermercados regentados por chinos que te cobran cualquier cosa a precio de oro. El calor y la humedad no nos han abandonado y la ciudad, a media tarde (16h) parece un poco dormida. Localizamos Cahuita Tours la empresa con la que al día siguiente hemos previsto practicar snorkel, caminata y almuerzo. Conocemos a Vladimir con quien nos hemos enviado unos cuantos correos y nos dice que adiós al snorkeling, que el mar está removido desde hace semanas y que en el arrecife además de ser peligroso no se ve nada de nada. Oooooh, nos quedamos sin nadar entre peces de colores! A cambio nos propone un recorrido a tres bandas en territorio bribri: granja de iguanas, chocolate y plantas medicinales para acabar en remojo en una catarata. Nos parece una buena opción y más si quien la propone es Toni Moura, un viejo amigo de dos profesores de INEFC que durante unos años tuvieron casa en Cahuita.
El Kenaki Lodge regentado por Marie

Sólo nos queda encontrar Kenaki Lodge, instalarnos e ir a buscar la cena. Bonito lugar el hotel, tras disfrutar de un caminito lleno, lleno de agujeros, eso sí al borde de un mar del Caribe que ruge e invita poco al baño. Fin del día con cena en el Coco's bar servidos por Ricardo, expresión vivita y coleando del puravida más auténtico (no hay postre, no hay café y?) amenizados por un trío de música en directo. 
Bienvenidos al Caribe caribeño con toques jamaicanos!!!!

jueves, 3 de septiembre de 2015

Día 3 (6/8/15): Susurrando a las tortugas

¿LLueve? No, diluvia
Nos despertamos en Tortuguero sin escuchar la lluvia caer estrepitosamente, música que nos ha acompañado toda la noche mientras dormíamos en una habitación sin cristales ni contraventanas, sólo mosquiteras y unas finas cortinas, muy selvático el conjunto!. Como dicen los locales "parecía que se iba a caer el cielo", no sé si son lluvias torrenciales o que nos hemos caído en una película de Hollywood pero nunca habíamos visto llover con tantas ganas y violencia.
Tras el desayuno caminata por la selva, selva enlodada nivel máximo, tanto que en algunos puntos ni las botas de agua que nos han prestado nos han salvado, menudo embadurne barroso que nos hemos llevado. Durante el recorrido hemos visto termiteros, tucanes, un colibrí despistado y una iguana macho de considerables dimensiones y de color naranja que nos esperaba al final del camino comiendo plácidamente al borde de la piscina.
Un poco de barro y agua
Bañito en la piscina, almuerzo y a prepararse para la visita al pueblo de Tortuguero. Curioso sitio el “poblado” de Tortuguero (ellos dicen que es un pueblo pero no sé si llega a dicha categoría), con un sabor entre auténtico y "no lo arregles mucho que esto vende", sus casas pobres y poco cuidadas, construidas encima de un terreno permanentemente inundado en una estrecha franja de tierra con un río por un lado y un mar embravecido por el otro. Nos pegamos una vuelta por el pueblo, coco fresco en la playa (pipa como dicen por aquí) y una "escuelita" como me contaba mi amiga Maite.
La comba de Tortuguero

No puedo olvidarme de ella ni un instante, desde que he llegado a Costa Rica la oigo a todas horas, ese acento americano sin R's fuertes en un castellano dulce y armonioso, ay! Maite que bonito es tu país, me hubiera gustado contártelo aunque eso tú lo sabías bien, tengo la sensación de tenerte cerca, muy cerca y ver tu sonrisa, la sonrisa que siempre tuviste para todos los que te conocimos.

Cenamos pronto pues por la noche toca la actividad estrella de Tortuguero, salir en busca de las tortugas que van a desovar! En estos momentos la tortuga verde es la que está viniendo pero nadie te asegura nada, como dicen, la naturaleza es quien decide. A las 20h y sector 3 iremos a la playa a ver si hay suerte!!! Llegamos a la base (donde ahora se esperan los grupos de turistas mientras no se avistan tortugas) y nuestro "rastreador" dice que tiene una localizada, allá que vamos y.... sí la vemos volviendo al mar sin desovar ya que el sitio no le ha gustado. Vamos y volvemos varias veces, ahora sí, ahora no y tras dos horas de búsqueda y observación vemos a 4 tortugas verdes enormes y preciosas un poco caprichosas, ninguna desova y todas se vuelven al agua. Como nos dice el guía Denis, bueno, algo es algo!!! A decir verdad yo no soy tortuga verde pero la playa estaba atestada de madera, cocos y otros elementos que dejaban poca arena libre, el mar estaba furioso y las olas rompían con fuerza, es como si las tortugas, volviendo al agua hubieran pensado: seguro que mañana esto mejora!

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Día 2 (5/8/15): Húmedo, húmedo y mojado, mojado, bienvenidos a Tortuguero!

Autocares tuneados con tortugas y ranitas
Despertamos en San José, pronto muy pronto, con el cambio de horario bajo el brazo en busca de la ansiada adaptación. Desayuno rápido y autocar camino de Tortuguero. Manuel nos dice que será nuestro guía, un costarricense simpático muy habituado a su trabajo de los que parece disfrutar enseñando su país y contando todas sus maravillas. Nos esperan unas cuantas horas de carretera, una comida típica del país, un viaje en barco y el Pachira Lodge, nuestro alojamiento durante los dos días largos que vamos a pasar en Tortuguero. Estamos en el momento "organizado" de nuestro viaje, esos momentos de guía con micro en el autocar, parada programada de almuerzo, desplazamientos en grupo de 150 personas y por suerte aún no seguimos a ningún paraguas, es, nuestro antimodelo viajero preferido. En el Ceibo (el restaurante donde hay la parada para comer) vemos ranitas rojas y perezosos, ahí nuestro primer contacto con la fauna de Costa Rica.
El embarcadero de la Pavona en "hora punta"
Llegamos al embarcadero y tras superar el caos de 150 personas con.... 150 maletas subimos a las barcas que al filo de las 5 horas de viaje desde San José nos depositan en el hotel.


Aninga o pato aguja
Selva y agua nos reciben para almorzar y explicarnos que durante dos días tenemos nuestra vida perfectamente programada: paseo en bote por los canales, excursión a pie por la selva, visita al pueblo de Tortuguero y como no, visitas y actividades facultativas para escoger y pagar (spa, desove de tortugas y tirolinas). Nos toca la excursión en lancha por el parque nacional esa misma tarde, así hemos salido a recorrer la laguna Penitencia y los canales de la zona. El objetivo del paseo es la búsqueda y captura de animales, el balance final ha sido: iguanas, caimán, grullas variadas, colibrí y otros pajarillos además de plantas y más plantas de hojas descomunales. Entre las plantas destacar el árbol Pachira aquatica que da nombre a nuestro hotel y da unos frutos, los popomboches, que parecen cocos, comestibles en crudo y cocidos.

De vuelta nos pegamos un baño en la piscina (que como no podía ser de otra manera tiene forma de tortuga) buscando el fresco y alejarnos un poco de la humedad. Cenamos antes de las 21h  y al ratito los 4 planchados en nuestras camitas, según parece aún seguimos en periodo de adaptación!

#puravidaim15 es nuestro hahstag del viaje y agrupa todas las fotos en Instagram

Puedes añadir el post a tu libreta: